
Como la mala madre por excelencia, La Llorona, tras ahogar a su hijo, vaga incansablemente por los ríos del país para buscar a su pequeña cría. Sin embargo, es muy rápida la acusación pues son muchas las circustancias que llevan a la mujer a realizar este acto desalmado.
En la actualidad existen muchos prejuicios respecto a ser una buena madre. La mujer que es madre debe cumplir muchos roles: debe ser hacendosa, superpoderosa, amorosa entre un sin fin de requerimientos, que lo que hacen es provocar culpa en las madres por faltar tan solo a alguno de estos.
La imagen de la Llorona que está acompañada del texto "No perdió a su hijo, se lo quitó el PANI" es uno de los muchos retratos que podrían llevar a una madre a ser juzgada y etiquetada como la mala mujer. Sin embargo, se debe recordar que es más fácil juzgar desde fuera y no es posible entender en un 100% las razones de lo que acontece en la vida de las madres, en donde no cumplir con todas las expectativas sociales, no las hace fracasar como ser humano.